martes, 14 de diciembre de 2010

Demonizar al Adversario.


El Sugerente titulo me viene a la cabeza para dar a rienda a suelta a algo que no comprendo con toda la crudeza que indica la misma. No comprendo que para desmostrar otras alternativas, otras formas de ver la vida e incluso otra forma de pensar, se tenga que demonizar al advesario a través de comparaciones poco odiosas, de intromperios y vayase a saber. E incluso algunas subidas de tono que raya de lo impropio de la condicion Humana.

A mi que me gustan los debates, los coloquios, conferencias y todas las artes oratorias por lo que se aprende de ellas, en este terreno de demoniza al otro no tengo cabida, ya que se usa el arte para destruir al otro, muchas veces para conseguir objetivos pocos claros o muy claros, pero a riesgo de quedar ante los demás que no se tiene escrúpulos. Todo viene a cuento sobre los casos de los atletas, que si se dopan , que si viven por encima de nivel de vida, etc... sin conseguir información real y comprobada se tiran a dar a muerte al adversario. Se Advierte que se están dañando la imagen de personas que tiene derecho a la intergridad física y moral, y como no a la imagen. Aquellos que lanzan sus ínsulas tendrán que demostrar las mismas, so pena de caerle el peso de la ley por falseamiento y daño a la persona.Creo que por ahí no se debería de ir los ataques al otro, sino con razonamientos claros en que se demuestren que su producto, servicio o hecho es mejor que los demás. y así poder comparar y usar el mejor para los ciudadanos.

Cuando observo a personas que usa esta técnica, me entra rabia y escalofríos, me da gana de pararle con la misma moneda y decirle que nadie esta capacitado de demonizar a nadie, solo el DEMONIO, acaso eres el mismo.

En política se usa demasiado, no se porque no se penaliza este comportamiento, si se permite es normal que luego ese vicio acabe en la calle, pero ahi no hay nadie que penalize eso, Solo la ley de la Justicia podrá pararle los pies, eso si, previa denuncia y desmotracion.
imagen:http://www.ingouvillenelson.com.ar/blog/